Sindicato Independiente Nacional y Democrático de Jornaleros Agrícolas

El Sindicato Independiente Nacional y Democrático de Jornaleros Agrícolas (SINDJA) es un órgano de representación nacional, independiente y democrático de las y los jornaleros agrícolas que tiene entre sus objetivos la defensa colectiva de los derechos humanos laborales de quienes se emplean en los campos agrícolas de esa región, algunos propiedades de empresas extranjeras y otros de empresarios mexicanos. El sindicato está integrado por trabajadoras y trabajadores agrícolas del Valle de San Quintín, en Baja California.

El SINDJA surgió como respuesta al contexto de movilización social que encabezaron las y los jornaleros de San Quintín en marzo de 2015 para erradicar la explotación laboral y otras violaciones a sus derechos humanos laborales que padecen al interior y fuera de los ranchos donde laboran. Su toma de nota fue en noviembre de ese mismo año.  

El trabajo de ProDESC en el Valle de San Quintín inició en 2012, cuando se reunió por primera vez con un grupo de trabajadoras y trabajadores agrícolas para conocer sobre las condiciones laborales y de vida que impera en esa región. A partir de 2016, los esfuerzos de la organización se centraron en el fortalecimiento del proceso organizativo del SINDJA, así como en la implementación de programa formativo que permita orientar el trabajo del sindicato hacia la exigibilidad y defensa de los derechos humanos laborales. Este proceso formativo involucra a la base social del sindicato: las y los trabajadores agrícolas.

La organización de las y los trabajadores de esta región surge de la necesidad de denunciar la sobreexplotación de la fuerza de trabajo con fines de producción agrícola para empresas comercializadoras del mercado estadounidense y mexicano. En este contexto de agricultura de exportación, miles de personas indígenas migrantes son enganchadas para trabajar en campos agrícolas sin acceso a la seguridad social y bajo condiciones de acoso sexual, explotación infantil, desigualdad salarial entre mujeres y hombres, contratos colectivos de protección patronal, falta de equipos de seguridad, nula capacitación, actividades de alto riesgo por el uso de químicos, afectaciones a la salud, despidos injustificados, bajos salarios, entre otras violaciones a sus derechos humanos laborales.

Las condiciones laborales de la población jornalera de esta región inciden en sus condiciones de vida, ya que generalmente habitan en asentamientos irregulares que no están pavimentados, no cuentan con drenaje y donde el alumbrado público es escaso. Las y los jornaleros de San Quintín, así como sus hijas e hijos, no tienen acceso a la educación pública ni a guarderías.

La protesta social y el paro de labores que iniciaron las y los jornaleros del pasado 17 de marzo del 2015 tuvo como exigencias principales un aumento salarial, acceso al seguro social, vacaciones, respeto a su integridad como personas y un alto total a las diversas formas de violencia que padecen las mujeres dentro y fuera de los ranchos. A más de un año de esta movilización, todas las demandas prevalecen vigentes.

 

Derechos Humanos Laborales violentados:

  • Empleo estable
  • Salario suficiente
  • Condiciones satisfactorias de trabajo
  • Contratación colectiva de trabajo
  • Derechos de las mujeres trabajadoras
  • Protección del trabajo de menores de edad
  • Libertad sindical
  • Justicia laboral

 

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