Opinión: Derribemos muros. Por Alejandra Ancheita

Publicado en Excélsior

Por Alejandra Ancheita Pagaza*. Febrero 1, 2017.

A una semana de que Trump firmara para la construcción del muro entre México y Estados Unidos, el relator especial sobre la situación de las personas defensoras de los derechos humanos de la ONU hizo visible durante su visita a México la necesidad de proteger lo que ambos gobiernos se empeñan en criminalizar: la resistencia organizada y pacífica de las comunidades y colectivos frente al abuso de poder, la corrupción y la impunidad.

Durante nueve días, el relator Michel Forst visitó la capital del país, el Estado de México, Chihuahua, Guerrero y Oaxaca. Se reunió con autoridades federales y estatales, organismos de la sociedad civil y con defensoras y defensores que abordan su trabajo desde diferentes temas, entre ellos el derecho a la tierra, el territorio, los derechos de pueblos indígenas y los derechos laborales.

Tras su visita, Michel Forst se dijo preocupado por el patrón de violaciones a los derechos de las y los defensores, y señaló que entre los grupos más criminalizados, frente a la mayoría de los procesos judiciales y las detenciones arbitrarias en México, están aquellos que protegen y promueven los derechos económicos, sociales y culturales, en particular quienes defienden los derechos de los pueblos y comunidades indígenas y los derechos a la tierra, al agua y a un medio ambiente sano.

Señaló que esto ocurre en el contexto de megaproyectos de extracción, energía e infraestructura, donde también las empresas transnacionales que invierten en dichos proyectos son responsables de los abusos hacia las y los defensores. Forst recomendó a las compañías que se abstengan de realizar intimidaciones o ataques hacia los defensores.

El análisis presentado por el experto es muy similar al que en años pasados hicieron otras instancias internacionales en materia de derechos humanos, incluyendo al alto comisionado de las Naciones Unidas para los derechos humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, en 2015, y el del Grupo de Trabajo de Empresas y Derechos Humanos en 2016. Ambas visitas señalaron un endurecimiento en la situación de violencia en la que se defienden los derechos en México e hicieron varias recomendaciones que el Estado Mexicano aún no atiende de manera integral.

Una brutal evidencia de esto fue el asesinato de Isidro Baldenegro López, defensor indígena de los derechos humanos de la Sierra Tarahumara, a sólo dos días de que Forst iniciara su visita en México. Isidro, como muchos otros defensores y defensoras, tuvo que salir de su comunidad por amenazas diez años atrás, y hace 31 años su padre también fue asesinado por defender este territorio.

El asesinato de Isidro evidencia un muro de impunidad que ha rebasado los peores escenarios proyectados y revela la falta de seguridad y la debilidad institucional a la que nos enfrentamos las y los defensores en este país. Al parecer, para el Estado mexicano no fue preocupante que el relator estuviera tan cerca de quienes, con sus testimonios, denunciarían esta situación.

Los asesinatos de personas defensoras, el desplazamiento forzado, la estigmatización social, difamación, intimidación y la incertidumbre sobre las medidas de protección también son un muro, igual o más peligroso que el que el vecino país del norte pretende imponer para castigar a las personas que migran buscando una oportunidad de vida digna, inexistente en sus países de origen. La amenaza es para todas y para todos, es global y pretende paralizarnos.

Hoy más que nunca el legítimo ejercicio de la defensa de los derechos humanos es fundamental para garantizar un Estado democrático. Para las personas defensoras, los muros no son nuevos; sin embargo, el contexto nos exige nuevas formas de mantener y acompañar los espacios de resistencia y de construcción de esperanza. El llamado es a la unidad y a la organización colectiva. Derribemos los muros que atentan contra nuestra dignidad; los muros del odio, de la impunidad, los muros del sinsentido.

*Directora Ejecutiva del Proyecto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (ProDESC), y ganadora en 2014 del Premio Martin Ennals, considerado el Nobel de los derechos humanos.

Submit to FacebookSubmit to Twitter

Boletín ProDESC

Facebook de ProDESC