Ejidatarios de la comunidad de Huizopa, Chihuahua, acusaron a la minera Dolores, subsidiaria de la firma canadiense Mindfinders, de incumplir su promesa de instalar una mesa de diálogo. Los inconformes aceptaron retirar el plantón que habían instalado para demandar un nuevo contrato con la compañía, a la que acusan de invadir 17 mil hectáreas.
Directivos de la empresa, señalaron los ejidatarios en un comunicado, aseguraron que el sábado acudirían a constatar el retiro del bloqueo e instalarían una mesa de diálogo, pero “una vez más mintieron”.





