“Migrar o morir es la verdad porque de hecho en mi pueblo no hay trabajos y si hay trabajos unos dos, tres días pero se gana muy poquito, con 20 pesos al día”, comentó Miguel Martínez Peralte, del Consejo de Jornaleros Agrícolas de la Montaña.
Sin embargo en los campos agrícolas de Sinaloa, donde trabajan durante cuatro o seis meses al año, sufren de violaciones a sus derechos humanos y laborales.

Ejidatarios de la comunidad de Huizopa, Chihuahua, acusaron a la minera Dolores, subsidiaria de la firma canadiense Mindfinders, de incumplir su promesa de instalar una mesa de diálogo. Los inconformes aceptaron retirar el plantón que habían instalado para demandar un nuevo contrato con la compañía, a la que acusan de invadir 17 mil hectáreas.
Directivos de la empresa, señalaron los ejidatarios en un comunicado, aseguraron que el sábado acudirían a constatar el retiro del bloqueo e instalarían una mesa de diálogo, pero “una vez más mintieron”.
